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Hay numerosas
fuerzas eléctricas que trabajan dentro del cuerpo humano, fundamentalmente
procesos de regulación en los que están envueltos muchos tipos diferentes de
energía eléctrica. Varios instrumentos acceden a los fenómenos eléctricos del
cuerpo. Algunos ejemplos de actividad eléctrica en el cuerpo son:
1)Células nerviosas
cerebrales, que cuando son estimuladas generan energía eléctrica que
activa los nervios.
2) La actividad
nerviosa genera que los músculos se acorten y muevan el cuerpo, estimulen
el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, los intestinos, y las
glándulas. Cuando un músculo se acorta, se genera una corriente eléctrica que
puede ser medida.
3) El corazón genera
su propio electromagnetismo.
Existen muchos ejemplos
de mediciones eléctricas de cuerpo, el electrocardiograma, el
electroencefalograma, la medición de la respuesta galvánica de la piel, la electro
acupuntura, la imagen por resonancia magnética, etc.
En los últimos tiempos
los científicos de diversas disciplinas como la biología molecular, la
física cuántica o la fisiología médica han trabajado diligentemente para
proveer sólidas pruebas de que el cuerpo humano está controlado y regulado
por un campo de energía cuántica.
Toda la materia que existe en el espacio está compuesta de átomos, en cada
átomo hay electrones que giran alrededor del núcleo. Cada célula en el cuerpo
humano opera en cierta frecuencia. La red de células trabaja en conjunto para
mantener el cuerpo en armonía creando patrones de frecuencia eléctrica en las
diferentes áreas del cuerpo.
Así como tú tienes una
huella dactilar única, la frecuencia eléctrica de tus células es también
única debido a tu ADN.
El estrés produce un patrón errático de vibración que te conduce a la desarmonía,
seguida de pequeñas lesiones y luego enfermedades.
El sonido y el color tienen
frecuencias y nos hacen experimentar cambios en nuestras emociones,
nuestros pensamientos y nuestro cuerpo físico a medida que las distintas
ondas de frecuencia nos influyen.
Los virus, las
bacterias, los hongos y los parásitos, todos
tienen frecuencias resonantes. Nosotros interactuamos activamente con
frecuencias todo el tiempo.
El cuerpo humano está controlado por un campo de energía cuántica,
tanto la medicina china como el ayurveda conocían los meridianos y el chi o
prana que circula a través de ellos.
Cada célula en el cuerpo tiene una membrana con una carga eléctrica.
Todo pensamiento humano y acción está
acompañada de actividad eléctrica en el sistema nervioso. Nuestra red de
células trabaja en conjunto para mantener nuestro cuerpo en armonía. Cada
célula de nuestro cuerpo opera a una cierta frecuencia.
La frecuencia resonante es la frecuencia atómica requerida que podrá
estimular a una molécula determinada que tiene unas cualidades
vibratorias específicas. Esto es igual que un cantante que rompe un vaso de
cristal solo cuando su voz vibra en una frecuencia resonante especifica al
cristal.
Las investigaciones del
Instituto Internacional de Biofísica muestran que es el campo
cuántico energético del
cuerpo (QEF), no los gérmenes y las bacterias lo que determina
cuando nuestro cuerpo está enfermo o sano. Así es que es claro que la mejor
manera de trabajar sobre el estrés y
el proceso de envejecimiento es corrigiendo los fallos en el QEF.
El cuerpo es un ente estático electromagnético con
patrones de frecuencia que tienen resonancia, reactancia y capacidad de
autocorrección..
Nosotros nos nutrimos, protegemos y energizamos a través de la comida que comemos, el movimiento, el
ejercicio, a través de la energía espiritual y de las capas de nuestro
invisible cuerpo energético sutil (el
campo aurico).
El campo energético
humano es nuestra primera
línea de defensa antes que los
sentidos, el sistema inmune, o del cuerpo bioquímico.
Necesitamos integrar
nuestros niveles tanto físico, mental,
emocional y espiritual, con la intención de restaurar el equilibrio y la
unidad en las realidades físicas y metafísicas de nuestro ser.
El juego que se produce entre el cuerpo físico y los cuerpo sutiles
está controlado por una fuerza central llamada fuerza vital. Ésta acompasa los diferentes meridianos de
acupuntura en el cuerpo físico y conecta el sistema de chakras en el interior.
Un chakra es una rueda de
energía que puede ser imaginada como un vórtice. Un vórtice es un
embudo de energía circulante abriéndose a dimensiones mayores. Una vez que estos vórtices de
energía vital se estabilizan no hay espacio para la enfermedad y el que
está enfermo recobra la salud.
Este es el proceso de la
medicina energética, la salud se restaura a través de estabilizar los
vórtices energéticos y de eliminar los bloqueos en la circulación de la
energía vital.
Hay cientos de pequeños chakras
alrededor del cuerpo y cada uno tiene funciones específicas. Cada uno de los siete chakras mayores está localizado
en un plexo nervioso mayor, a lo
largo del cerebro y de la columna vertebral, en el sistema
nervioso central. Hay glándulas endocrinas asociadas con cada chakra
que funcionan energizando y vitalizando el cuerpo físico.
La única ciencia verdadera que cura el conflicto entre los cuerpos
sutiles y el físico es un campo de
vibración que deshace los patrones energéticos bloqueados.
¿COMO FUNCIONA EL
PROCESO DE CAMBIAR EL CAMPO ELECTROMAGNETICO HUMANO?
El cuerpo físico tiene dos sistemas eléctricos primarios, una corriente eléctrica alternante
del sistema nervioso, el cerebro, las hormonas y los nervios y un sistema electromagnético que emana de
los átomos y las células.
La energía entra
en los chakras y va hacia los canales energéticos, los cuales llevan la
energía al interior del sistema nervioso y físico.
El sistema
nervioso transmite la energía al sistema endocrino que usa las
hormonas presentes para enviar esta energía al torrente circulatorio. El
torrente circulatorio pasa la energía al interior de cada una de las células
en el cuerpo físico.
Este es el proceso que ha desconcertado a la ciencia
médica durante años. El
secreto está enterrado en el entendimiento del hipotálamo y la glándula
pineal
El hipotálamo
controla la onda sinoidal que está funcionando en el cuerpo y es el
conmutador del cerebro. Es en el interior de esta glándula donde la energía
se transforma.
El siguiente órgano que es activado en el proceso es la glándula pineal. Así como los
cambios en el campo electromagnético toman lugar, también interpreta como fluye la sangre a través del
cuerpo. La sangre es eléctrica en su naturaleza (como el agua) y hace los
cambios necesarios dentro del cuerpo físico. Este es el proceso natural de la
medicina energética
La medicina
energética consiste en el cambio de las frecuencias de las ondas
electromagnéticas del campo áurico.
Durante la terapia las energías electromagnéticas
externas penetran el cuerpo a través de los puntos de acupuntura y fluyen a
través de los meridianos al interior del campo completo, fluyendo también a
través de los tejidos conectivos.
Las moléculas vibran y crean señales
electromagnéticas. Millones de
moléculas biológicas pueden comunicarse a la velocidad de la luz.
El identificar las frecuencias electromagnéticas
específicas de diferentes moléculas permite a esta moderna ciencia el
diagnóstico y la cura usando el sonido y la luz para producir las necesarias
frecuencias electromagnéticas específicas.
La física
cuántica ha proveído a la
ciencia el entendimiento del electromagnetismo el cual está en el corazón de
la medicina energética. También ha descubierto que el sistema humano en su
nivel más básico opera de acuerdo a las leyes de la energética y la física
cuántica.
En nuestro
cuerpo la primera señal que nos indica que no todo anda bien es vibracional o
electromagnética. Las frecuencias dañadas son almacenadas en las
células y pueden
aumentar y almacenarse durante años sin que lo notemos. Los cambios bioquímicos comienzan a
aparecer más tarde y las bacterias, los virus y otros patógenos toman lugar.
Nuestro estilo de vida puede también crear daños en los patrones de
frecuencia y pueden ser detectados mucho antes de que el síntoma físico
aparezca.
Para entender completamente el proceso de traer de
vuelta al cuerpo a la salud uno tiene
que entender los cuerpos sutiles o eléctricos tan bien como el cuerpo
físico. Cualquier disturbio o enfermedad primero se manifiesta en el cuerpo
sutil como una interferencia eléctrica
que aparece como una firma eléctrica contraria.
El estrés puede venir de muchas fuentes: trauma, toxicidad, patógenos, hábitos,
alergias, emociones, radiación, deficiencias, si el estrés continua la
enfermedad avanza.
La única ciencia verdadera que cura el conflicto
entre los cuerpos sutiles y el cuerpo físico es un campo vibratorio que
elimina los patrones de energía bloqueada.
El estrés es igual a la enfermedad. Cuando la frecuencia en nuestras células es alta experimentamos
buena salud. Cuando la frecuencia en las células es baja somos más
susceptibles a la enfermedad. La
enfermedad se encuentra en lo que no vibra, en lo no cargado, en lo no
energetizado.
Cuanto más exponemos el cuerpo a toxinas físicas, emocionales
o mentales las frecuencias de nuestras células bajan. La exposición a toxinas
puede venir de muchas fuentes. Las toxinas y el estrés se manifiestan en forma de interferencia eléctrica en los
campos sutiles que aparece como una firma eléctrica contraria. Todas las
enfermedades son energías fuera de lugar en la frecuencia errónea.
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