EL SEXO ES EN REALIDAD UN ACTO SAGRADO.... DONDE LAS ENERGÍAS SE FUSIONAN.
EL AMOR es una efusión o una emanación energética que brota desde lo más profundo de la conciencia; esas radiaciones del amor estimulan a las glándulas endocrinas de todo el organismo y ellas producen millonadas de hormonas, llenándolos de extraordinaria vitalidad. En los tiempos antiguos siempre se rendía culto al amor, a la mujer; no hay duda de que la mujer es el pensamiento más bello del Creador hecho carne, sangre y vida.
Amar es algo inefable, divino; amar es un fenómeno cósmico extraordinario. Cuando una pareja está unida en la cópula sexual con lazos de verdadero amor, las fuerzas más divinas de la Naturaleza les rodean; el Ser Humano podría retener esas fuerzas maravillosas extraordinarias si no las malgastara en el holocausto del placer animal que a nada conduce y en ocasiones produce muy malas consecuencias, si en verdad respetara la fuerza maravillosa del amor.
Cuando estamos enfocándonos en hechos futuros (como el conseguir llegar a un orgasmo), estamos realmente fuera del presente, viviendo otra vez una "película" mental que nos impide sentir realmente.
Dicen viejos pergaminos o papiros sagrados que todavía existen en algunos lugares de la Tierra, que en la Lemuria (continente destruido antes de la Atlántida donde habitó la tercera raza humana de los Lemúres, hombre y mujer, en el momento supremo de la cópula metafísica, señalan viejos textos de sabiduría antigua, se retiraban hombre y mujer de tal cópula química sin eyacular, pues se consideraba que el sexo y el esperma, eran sagrados (lo mismo para la mujer); nadie se atrevía a profanar el sexo.
Viejísimas tradiciones antiquísimas, dicen que los Lemúres tenían poder sobre los elementos de la Naturaleza, esto es lo que podríamos denominar el “Super hombre” de Federico Nietzsche en su obra “Así hablaba Zaratustra”. Esos poderes se debían especialmente, a que los Lemúres no eliminaban o extraían de sus organismos el esperma sagrado, únicamente lo transmutaban o sublimaban, tal como lo enseña el científico norteamericano Brown Squard o Krum Heller médico coronel mexicano.
Obviamente, cuando el semen no es eyaculado, se transforma en energía y viene a revitalizar el organismo humano y también espiritualmente. Este tipo de energía es muy fina y las ondas energéticas del sexo en actividad los poderes latentes en los CHAKRAS (centros de energía del cuerpo humano).
Brown Squard demostró que muchas enfermedades nerviosas y del cerebro, podrían desaparecer si se evitara durante la cópula química (acto sexual) precisamente eso que se llama en fisiología “orgasmo” o “espasmo”, es decir, la eyaculación del esperma sagrado, sino que se debe retener deteniéndose antes de la eyaculación, con esto no se priva uno de placer sexual y no hay desgaste físico ni enfermedades consecuentes. Naturalmente Brown Squard fue muy criticado, se le consideró inmoral, pero no hay duda de que se acercó al gran secreto lemúrico.
A través del Tantra no hay que buscar el orgasmo (objetivo de la mente). La mente tiene que ser sanada de toda la compulsividad que arrastra y tiene que aprender a aquietarse. El amor tántrico es un amor sin objetivos de la mente. Sólo hay consciencia.
El objetivo del Tantra no es llegar a orgasmos más o menos placenteros, sino fundirnos, elevar la energía sexual hacia el chakra del corazón para hacernos uno con el ser que tenemos delante. La energía sexual es una poderosa energía de fusión de cuerpos y almas, y esto sólo puede ocurrir cuando dejamos a un lado todos los objetivos y obsesiones de la mente, cuando vamos más allá del ego.
El sexo transformándolo en un acto sagrado es el resultado del encuentro mas cercano que puede haber entre dos personas que se aman y deciden unir sus cuerpos para expresar su esencia personal y que al fundirse en uno solo ser pueden hacer posible un traslapo que integra tanto la totalidad femenina como la masculina en una sola energía creativa.
El sexo es el bendito equilibrio que conecta con la trascendencia de las futuras generaciones, continuando con ello la conservación de la especie. El sexo (la unión) y la semilla (los genes y toda su información) son los que dejan los legados a través del tiempo.
El sexo sagrado no es únicamente GENITALIDAD. El sexo sagrado es una gran puerta que te lleva al alineamiento de tu humanidad con la fuente suprema gracias a la vivencia del orgasmo, en el cual se funden todos los niveles de tu ser y por lo cual puedes vivir el éxtasis del “momento presente”.
Desde la perspectiva Oriental, el alineamiento se centra en tu línea media corporal, comenzando con tu chakra numero uno (en los genitales), recorriéndote por todo el centro de tu cuerpo (espina dorsal, algunos lo llaman la energía de la Kundalini) llegando hasta el centro de tu cerebro donde se estimulan las glándulas pineal y pituitaria y conectando esa energía junto con el sin numero de sustancias hormonales hasta el séptimo chakra (corona) con todo lo que hay mas allá de lo que pueden percibir tus ojos. Resultado: conexión directa con Dios.
Es importante saber la técnica adecuada de respiración y ejercicios para aprender a usar esta energía dormida que todos llevamos dentro, pero para eso están los libros de Mantak Chia (entre otros), (mente y corazón) son las dos partes esenciales de una experiencia total.
El poder ser tu sin expectativas ni apegos, siendo el otro el espejo que refleja tu propio brillo, formando la combinación perfecta de dos seres libres y completos que se unen para reconocer la propia capacidad de amar y vivir la libertad….
Experimentar el amor sin miedo a ser juzgado o rechazado, simplemente dando y recibiendo, libre y honestamente, solo puede haber un resultado: sentir la presencia de Dios que te recorre por dentro. Es sentir la perfección y la armonía de la naturaleza de todas las cosas.